Crear una web corporativa para una entidad de la envergadura de la SGAE es uno de los desafíos más complejos en el desarrollo digital. No se trata únicamente de un rediseño estético, sino de una reestructuración profunda de todo un ecosistema de información que se había ido construyendo durante muchos años.
Los principales retos a los que nos enfrentamos fueron:
- Múltiples audiencias: La web debía servir simultáneamente a públicos con necesidades muy distintas: socios potenciales, socios actuales, clientes potenciales, clientes actuales, medios de comunicación y el público general. El mensaje y la estructura debían ser claros y útiles para todos.
- Organización de la información: La arquitectura de la información de la web anterior mezclaba contenidos informativos con herramientas para usuarios registrados, planteando una navegación confusa y poco intuitiva.
- Gran volúmen de contenidos: Había que migrar, reorganizar y presentar de forma coherente cientos de páginas, noticias y documentos, asegurándonos de que la información relevante fuera fácil de encontrar.
- Preservación del SEO: La web de SGAE contaba con un valioso posicionamiento orgánico en buscadores. Uno de los mayores riesgos del proyecto era perder esa autoridad digital durante el proceso de migración.